Nos parecemos tanto y sin embargo somos tan distantes, la gente, su
gentileza y la pobreza, ¿donde he visto esto? ¿Donde lo he visto?
Los
ánimos a flor de piel, un personaje en el centro, un militar y político
que lleva una economía petrolera al futuro. A donde puedas voltear,
sientes que la gente se expresa a favor o en contra, no sé si sea el
presente que se necesita, pero lo que más me gusta es que la gente opina
y se involucra.
Todos tienen una posición, no hay lugar para la
desidia, hasta los niños se envuelven en el proceso, y es que lo han
sentido, la ciudad se ha convulsionado varias veces, han padecido mucho,
destrucción y sufrimiento son referencias constantes en la memoria de
corto plazo.
Los escenarios son impresionantes, la naturaleza se
mezcla con la sociedad y la sangre caliente de esta gente. Violencia y
degradación, advierten. Sin embargo no me ha tocado, todos los rostros
son amables y me abren un espacio en su casa. Como si siempre hubiese
vivido aquí, se siente una familiaridad, no lo sé, como si de hermanos
se tratara.
Y la historia nos lo ha mostrado, ¿acaso no somos
hermanos? ¿Hermanos de penas? Cada vez siento que no hay tantas
diferencias en la gente que necesitamos justicia y libertad. ¿Cómo
lograrlo? ¿Y hacia dónde dirigir los esfuerzos? Ese es otro cuento.
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